El 11 de febrero se celebró en todo el mundo el Día de la mujer y la niña en la ciencia. La Asamblea General de la Naciones Unidad declaró esta fecha en reconocimiento al papel clave que desempeñan las mujeres en la comunidad científica y la tecnología.
El tema de 2026 es "Aprovechar las sinergias entre la inteligencia artificial, las ciencias sociales, las STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) y el sistema financiero: construir un futuro inclusivo para las mujeres y las niñas". La inteligencia artificial ofrece potentes herramientas para el análisis de datos, los diagnósticos de salud, la modelización del clima, entre otros. Pero sin la adopción de medidas concretas en la gestión de la IA, existe el riesgo de que sus beneficios no lleguen a las mujeres y las niñas.
Aprovechamos este día para compartir estos datos de UNESCO que nos invitan a reflexionar sobre la participación de las mujeres en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática (STEM).
- 1 de cada 3 personas investigadoras en el mundo es una mujer y en algunos países representan menos del 10%.
- El 35% de las personas graduadas en STEM son mujeres.
- El 22% de los empleos en estos rubros en los países del G20 están ocupadps por mujeres (la mitad que en la fuerza general laboral).
En el sistema universitario nacional, el techo de cristal sigue vigente: esa barrera invisible —pero con efectos muy reales— que dificulta el acceso de las mujeres a los cargos de mayor jerarquía y amplía la brecha salarial.
Las mujeres son mayoría entre ingresantes (62,6%) y graduadas (63,5%). Sin embargo, su presencia disminuye a medida que se asciende a cargos como decanatos, secretarías y rectorados.
Si el acceso al ámbito científico ya presenta desafíos por cuestiones de género, en Argentina la situación se vuelve aún más compleja ante la reducción de cargos y financiamiento para investigación.
Promover la igualdad en ciencia no es solo una cuestión de justicia: es una condición para construir conocimiento más diverso y más innovador.
