Se cumplen diez años de la primera implementación de SIU-Sanavirón Quilmes, el módulo de facturación y cobranzas del Ecosistema SIU. Nacido para responder a una necesidad de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), pronto encontró un horizonte más amplio: convertirse en una herramienta compartida por el sistema universitario argentino.

 

Hoy, con 19 implementaciones en universidades nacionales, el módulo gestiona cobros, facturación e ingresos de manera integrada con otros componentes del Ecosistema SIU. Su evolución refleja una forma de trabajo característica del SIU: desarrollar soluciones junto a las universidades, incorporando las experiencias y necesidades de cada institución para fortalecer una herramienta común.

Ese espíritu estuvo presente desde el origen. "Cada uno resolvía una parte del problema", recuerda Rodolfo Biagiola, actual referente de la Comunidad SIU-Sanavirón Quilmes. "Sanavirón tenía una fuerte integración con el sistema económico-financiero, mientras que Quilmes resolvía muy bien la gestión académica y las cobranzas. La decisión fue tomar las fortalezas de ambos y construir una solución nueva."

Una solución nacida de dos experiencias

SIU-Sanavirón Quilmes tomó como punto de partida dos desarrollos existentes: Sanavirón, de la Universidad Nacional de Córdoba, y SIU-Quilmes, desarrollado por la Universidad Nacional de Quilmes. A partir de la experiencia acumulada por ambos nació una nueva herramienta pensada para responder a las necesidades del sistema universitario.

La Universidad Nacional de Quilmes impulsó el desarrollo para acompañar el crecimiento de sus actividades aranceladas, aportando además recursos humanos para trabajar junto al SIU. Como señala Pablo Vilaltella, jefe del Departamento de Bases de Datos de la UNQ y uno de los referentes históricos del proyecto, desde el inicio el trabajo estuvo marcado por una estrecha colaboración entre la universidad y el SIU, con el objetivo de construir una solución que pudiera servir a todas las instituciones.

La primera implementación se realizó en el año 2016 en el área de Extensión Universitaria de la UNQ, donde el creciente volumen de inscripciones hacía evidente la necesidad de automatizar procesos que hasta entonces se realizaban de manera manual.

Diseñado para el sistema universitario

El desafío no era solamente desarrollar un nuevo módulo. Había que convertirlo en una herramienta capaz de adaptarse a realidades institucionales muy diferentes. Los primeros comités con universidades permitieron relevar necesidades, compartir experiencias y definir prioridades de desarrollo. En paralelo, se consolidó la integración con el Ecosistema SIU. Como recuerda Fabio Rossellini, actual coordinador operativo del SIU e integrante del equipo que impulsó la iniciativa desde sus comienzos, "no convenía hacer un sistema que replicara funciones académicas que ya existían en otros módulos, sino uno que las complementara".

Esa decisión permitió fortalecer la integración con SIU-Guaraní y SIU-Pilagá e incorporar posteriormente nuevos gestores de pago, facturación electrónica y otras funcionalidades que ampliaron el alcance del módulo. Matias Ramunni, integrante del equipo SIU, sostiene que esta solución es el primer sistema que nace con el concepto de integración: "SIU-SQ nació integrado, está en el medio de dos grandes mundos, el de la gestión académica y el de la gestión presupuestaria y financiera, los une y hace que se comuniquen". 

Evolucionar junto a las universidades

Durante estos diez años, la evolución de SIU-Sanavirón Quilmes estuvo marcada por los desafíos planteados por las propias instituciones. La incorporación de la facturación electrónica, el desarrollo conjunto de Pirapiré con la Universidad Nacional de Misiones, la posibilidad de trabajar con distintos medios de pago dentro de una misma universidad y las herramientas para gestionar convenios, becas y suscripciones son algunos de los hitos que marcaron esta etapa.

En 2020 el proyecto atravesó otro momento importante: el recambio del equipo de desarrollo. Jorge Ferrari recuerda que la transición coincidió con nuevas implementaciones de gran complejidad. "Nos encontramos con universidades que empezaban a utilizar SIU-Sanavirón Quilmes para gestionar miles de estudiantes de posgrado. Tuvimos que apropiarnos rápidamente del sistema y, al mismo tiempo, responder a escenarios completamente nuevos." Fernando Álvez, parte del equipo de desarrollo, agrega: "Trabajamos mucho para simplificar la forma en que se despliega el sistema, con Docker, y en la documentacion de ese despliegue, con el fin de ofrecer una ayuda a los equipos técnicos que quieran hacer pruebas iniciales del sistema o pasarse a esquemas de despliegue dockerizado".

La migración de los posgrados de la Universidad Nacional de Quilmes y el desarrollo de funcionalidades para instituciones con modelos de gestión descentralizados fueron algunos de los desafíos que impulsaron una nueva etapa de evolución. Además, su sumó un gran trabajo en la responsividad de la interfaz de usuario para que pueda adaptarse automáticamente al tamaño, resolución y orientación de cualquier pantalla. "Los alumnos empezaron a querer pagar todo desde el celular, entonces ahi surge la necesidad de readaptar la autogestión del alumno para que se pueda ver correctamente desde el celular", agrega Rodolfo Biagiola.

Aunque SIU-Sanavirón Quilmes suele asociarse con la gestión de pagos y facturación, quienes acompañan las implementaciones destacan otro impacto igualmente importante: el ordenamiento de los procesos institucionales. "Muchas universidades nos dicen que, cuando terminan de implementar el sistema, por primera vez tienen una visión completa de toda su oferta académica arancelada y de los ingresos asociados", señala Ariel Fellay, integrante del equipo SIU. Y agrega: "SQ ayuda a ordenar circuitos, transparentar la información y disponer de datos para gestionar. SQ puede centralizar todo el flujo de ingresos que tiene una universidad y darle un orden centralizado a todo el trabajo".

Una historia que sigue escribiéndose

A una década de la primera implementación, SIU-Sanavirón Quilmes continúa evolucionando junto a las universidades que participan activamente de su desarrollo. Los desafíos que se vienen son la refactorización general de la solución, la mejora de funcionalidades para hacerlas más ágiles como la generación de cuotas, la simplificación y automatización de procesos y operaciones, y el avance en la integración con otras soluciones del Ecosistema SIU y con desarrollos propios de las instituciones.

Todo esto es posible gracias al trabajo de todo el equipo interno del SIU que realiza tareas de desarrollo, análisis, testeo, soporte e implementación del sistema. Actualmente, el equipo está integrado por Rodolfo Biagiola, Jorge Ferrari, Matías Ramunni, Ariel Fellay, Ana María Canedo Peró, Fernando Alvez, Valentín Tobares, Luciano Arquiel y Diego Jurrita.

Diez años después de su primera implementación, SIU-Sanavirón Quilmes continúa incorporando nuevas instituciones. La próxima implementación en la Universidad Nacional de Córdoba —donde nació uno de los desarrollos que dio origen al módulo— representa, de algún modo, el cierre de un círculo y el inicio de una nueva etapa para una herramienta que sigue evolucionando junto a su comunidad.

 

* Nota relacionada

Esta nota retoma parte de los testimonios compartidos por Pablo Vilaltella, jefe del Departamento de Bases de Datos de la Universidad Nacional de Quilmes, en la entrevista realizada para el boletín InfoSIU #142, publicada con motivo de los diez años de SIU-Sanavirón Quilmes.

 

Puede leerse la entrevista completa en este enlace

 

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